
La corrupción en el Municipio de Manatí es rampante. El alcalde, José Sánchez González, está preocupado porque llevan semanas entrevistando a personas que en el pasado formaron parte de su entorno cercano.
Una de las principales investigaciones en curso es la que involucra al artista Ozuna. Fuentes que en algún momento estuvieron ligadas a la administración alegan que hubo un soborno al alcalde mediante un pago de $80,000 en efectivo para ceder el uso del Coliseo de Manatí al artista por un período de cinco años para un equipo de su propiedad.
Prácticamente, Ozuna y su gente es quien controla el Coliseo de Manatí, ya que el alcalde le otorgó el poder para hacer lo que quisiera con el recinto . Según las alegaciones, ese soborno también trajo consigo la imposición de una persona que Ozuna exigió que el alcalde nombrara como director dentro del municipio para tener poder y autoridad. Se trata de Kevin Nesbitt, quien anteriormente fue director de deportes durante la administración del convicto exalcalde de Cataño, Félix “El Cano” Delgado.
Nesbitt es señalado como una persona abusiva con los empleados. Alegadamente, los amenaza diciéndoles que los va a borrar del mapa, ha agredido empleados y, según las denuncias, el alcalde le encubre sus acciones. Además, mantiene una gran influencia en negociaciones y en la obtención de dinero para el alcalde por debajo de la mesa.
También se alega que está vinculado con personas del bajo mundo y de reputación cuestionable. Existe mucho temor dentro del grupo cercano al alcalde porque varias personas que antes eran de su confianza han comenzado a cooperar para evitar enfrentar consecuencias legales. Incluso, una de ellas acudió voluntariamente a las autoridades porque no quería ser la primera señalada.
Según estas alegaciones, Ozuna recuperó los $80,000 del supuesto soborno mediante una asignación de fondos municipales otorgada a su equipo el año pasado. Además, se afirma que este año el último de contrato volverá a recibir otra cantidad de dinero, de la cual una parte sería para el alcalde por debajo de la mesa y tendría que ser recogida por una persona conocida como “Candelita”.

